¿Será bueno tomar siestas?

El origen preciso de la costumbre de tomar siesta se desconoce, pero hay evidencia de su existencia desde la época de los romanos. De hecho, se cree que la palabra siesta viene de la palabra romana “sexta hora”. En la antigua Roma se creía que el día empezaba a las 6 am, entonces la “sexta hora” era mediodía. Hoy en día, la siesta forma parte de la cultura de muchos países del sur de Europa, en China, Filipinas, Taiwán, Medio Oriente y por supuesto, México. En algunos países la siesta es oficial, por ejemplo, en algunas ciudades de España, los negocios cierran rigurosamente de 2pm a 5pm, ¡caminar por las calles entre esas horas hace parecer que la ciudad está abandonada!


Sin duda a mediodía, casi siempre después de comer, nuestra energía disminuye y sentimos una urgencia por descansar. Sin embargo, anteriormente se pensaba que esto sucedía por cuestiones de digestión y de cambios en la irrigación sanguínea para favorecer el metabolismo del almuerzo. Aunque esos cambios sí suceden, nuestras ganas de dormir una siesta están más influenciadas por la hora del día y la temperatura que por la alimentación. Es decir, los científicos se dieron cuenta que, aunque te saltes tu comida, vas a sentir sueño a mediodía. También, después de analizar todos los países donde se practica la siesta, se dieron cuenta que sucede principalmente en países donde el clima es muy cálido.
 
Cuando dormimos, nuestra temperatura corporal naturalmente disminuye. Mientras que alcanza los 37.5°C durante el día, cuando dormimos, puede disminuir hasta 36°C. De esta manera, la siesta tiene un propósito de supervivencia, mantiene la temperatura corporal estable, permitiendo que nos escapemos del mediodía, el momento del día en que el calor se vuelve más extremo. Se ha descubierto también que la siesta, incluso de solo 10 minutos, es suficiente para mantener nuestro nivel de atención. La siguiente vez que estés trabajando o estudiando y sientas que te estás quedando dormido, ¡cambia el café por una siesta y verás lo bien que te sentirás!


Lee los siguientes puntos para saber las recomendaciones actuales acerca de las siestas.

  1. Tomar siesta únicamente cuando sea necesario. Es decir, utilizar las siestas cuando la noche previa hayamos tenido un mal sueño, o de manera anticipada, antes de una noche larga.
  2. Limitar la siesta a 20 - 30 minutos máximo, utilizar una alarma o pedirle a alguien que nos despierte. Las siestas muy largas pueden alterar nuestro nivel de somnolencia en la noche.
  3. El horario de la siesta debe ser adecuado, al menos 4 horas después de levantarte y 6 horas antes de dormirte. De lo contrario la hora en que te duermes en la noche puede recorrerse. Si lo que buscas es tomar una siesta para evitar sueño en una noche larga, toma la siesta no menos de 6 horas antes de la hora en que te vas a dormir.
  4. Adecua el lugar de tu siesta para que sea efectiva. Busca un lugar oscuro, fresco y silencioso.
 
¡Felices siestas! 😉
 

Dra. Lucía Guerrero

Clínica Del Dormir

Referencias
 
Dhand R, Sohal H. Good sleep, bad sleep! The role of daytime naps in healthy adults. Curr Opin Pulm Med. 2006;12(6):379-382. doi:10.1097/01.mcp.0000245703.92311.d0
 
https://www.sleepfoundation.org/articles/napping

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