¿Qué es el estudio del sueño?

El sueño puede evaluarse en un consultorio mediante una entrevista clínica o mediante pruebas diagnósticas. Existen varias pruebas diagnósticas como la actigrafía, el test de latencias múltiples, y otros, pero sin duda, la prueba más importante es la polisomnografía. La palabra viene del griego "polus" que significa muchos, del latin "somnus" que significa sueño, y del griego "graphein" que significa escribir. La polisomnografía es el estudio del sueño mediante muchos parámetros. Es la única prueba que permite verdaderamente distinguir el sueño en sus etapas: N1, N2, N3 y REM. Se considera el estándar de oro dentro de las pruebas de medicina del sueño ya que todas las demás pruebas se validan comparándose con ella.

En un estudio típico, el paciente llega al laboratorio de sueño una o dos horas antes de su hora de dormir. Ya que está listo para dormirse se le colocan distintos electrodos y dispositivos en un laboratorio del sueño que permiten medir cambios en parámetros fisiológicos a lo largo de la noche. Luego, el paciente se duerme en una habitación y se monitorea contínuamente por un técnico en polisomnografía, quien es responsable de atender su estudio durante toda la noche. La polisomnografía mide lo siguiente:

  • Actividad cerebral con electroencefalograma (EEG)
  • Movimientos oculares con electrooculograma (EOG)
  • Actividad muscular con electromiograma (EMG)
  • Actividad cardiaca con electrocardiograma (ECG)
  • Nivel de oxigenación con pulsoximetría transcutánea
  • Flujo respiratorio con thermistor oral o nasal
  • Esfuerzo respiratorio con bandas torácicas y abdominales
  • Ronquido con sensor de sonido
  • Monitoreo de video a lo largo de la noche

Al finalizar el estudio del sueño, los técnicos en sueño evalúan y califican dividiendo el todo el registro obtenido en segmentos de 30 segundos. Cada uno de estos segmentos lo califican como despierto, sueño N1, N2, N3 o REM de acuerdo a lo que muestra la información de los parámetros. Además, los técnicos buscan "eventos" a lo largo de la noche, que pueden ser respiraciones anormales, movimientos, entre otros. Cada 30 segundos de polisomnografía se ven algo así:

Al finalizar la calificación, se elabora un reporte con resúmenes de lo obtenido, por ejemplo, tiempo de sueño, cantidad de tiempo en sueño ligero, en sueño profundo, tiempo al inicio de REM, número de eventos respiratorios por hora, saturación mínima de oxígeno, y muchos más. Estas medidas nos permiten diagnosticar muchos trastornos del sueño, por ejemplo, problemas respiratorios del sueño, como la apnea, trastornos de movimientos, como piernas inquietas o movimientos periódicos, narcolepsia, hipersomnia idiopática, parasomnias, entre otras.  

Sin embargo, existen también estudios de polisomnografía simples, dónde se miden menos parámetros dependiendo de lo que se sospecha. Por ejemplo, en un paciente con alta sospecha clínica de apnea obstructiva del sueño, se puede pedir un estudio de seño donde se mide únicamente:

  • Actividad cardiaca con electrocardiograma (ECG)
  • Nivel de oxigenación con pulsoximetría transcutánea
  • Flujo respiratorio con thermistor oral o nasal
  • Esfuerzo respiratorio con bandas torácicas y abdominales
  • Ronquido con sensor de sonido
  • Monitoreo de video a lo largo de la noche

Hoy en día existen dispositivos electrónicos que miden estos parámetros con alta fidelidad y son tan simples de colocar que incluso permiten que el test sea en casa

En la Clínica Del Dormir contamos con estudios de laboratorio y en casa, tenemos todos los estudios de sueño para diagnosticar cualquier trastorno del sueño con exactitud. 

¡Estamos a tus órdenes!

Dra. Lucía Guerrero

Clínica Del Dormir

 

 

 

 

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